jueves, 27 de septiembre de 2007

Mallorca - Real Valladolid (4-2) Jornada 5 07/08

Video resumen:



Si le quieres tener en mayor calidad, aqui te dejo el video para que te le descargues:
Descarga directa - Resumen Mallorca - Real Valladolid
Contraseña: rvalladolid

Cronica del partido, fuente: El norte de castilla

El bloque se rompe

Los de Mendilibar se adelantaron con dos goles, pero tras el descanso los errores y la falta de acoplamiento propiciaron la remontada del Mallorca

Es el bloque. Ya está. No hay más secreto que ese en el juego del Real Valladolid. Un concepto que a ojos de Mendilibar lo engloba todo. La presión, el trabajo, la humildad ante cualquier rival y las oportunidades para cualquiera que forme parte de la plantilla y se lo gane en los entrenamientos. Una filosofía de trabajo que la temporada pasada llevó al Valladolid a un ascenso meteórico y que ahora, ya con los mejores, ha servido para dejar atónita a toda España con una exhibición ante el Real Madrid. Pero cuando ese bloque se rompe, el Valladolid es un equipo más, sin chispa, sin juego y a merced del rival.

Decía un taxista camino del Ono Estadi que al Valladolid le tocaba perder. Y lo razonaba con una lógica aplastante. «Hizo un esfuerzo muy grande contra el Madrid, igual que el Almería. ¿Y qué hizo luego el Almería? Pues jugó contra el Mallorca y no le cayó una goleada porque Güiza no tuvo mejor día». Era una idea, aunque eso sí, desprovista de algunos matices importantes, como que Mendilibar iba a cambiar a ocho jugadores en la alineación inicial porque confía plenamente en sus hombres.

Así que el Valladolid desmontó la teoría del taxista durante la primera parte. Y lo hizo aprendiendo del error ante el Real Madrid. No ganó porque tiró poco a puerta, y así es imposible marcar. Y en Mallorca se puso a ello desde el principio. Tanto, que Ogbeche tardó cinco minutos y medio en intentarlo y en dejar helado a Moyá con un zurriagazo espléndido desde la frontal.

Ese es el mejor escenario para los de Mendilibar. Un gol tempranero y espacios para montar esos contragolpes que surgen del trabajo defensivo de todo el equipo. Solo que con tanto cambio es inevitable que surjan algunos desajustes. Capdevila y Estoyanoff pudieron haber salido como héroes en la primera parte, pero fallaron en exceso, en especial en los metros finales. El uruguayo, el más desconocido para los blanquivioletas, dejó algunas cosas interesantes, como que se trata de un jugador habilidoso en el uno contra uno y que tiene decisión para buscar el remate.

Desajustes atrás

En defensa, en cambio, el desajuste llegaba por el lado de Alexis, titular en lugar de una opción que parecía más lógica, la de Baraja. Quizá el técnico buscaba fuerza y veteranía en el cuerpo a cuerpo con Güiza y Arango, pero no estuvo acertado. Rafa le sacó de apuros en más de una ocasión.

Suerte que Ogbeche, que había enseñado el camino, volvió a mostrarlo para recordárselo a todos sus compañeros. Se fue en velocidad, soltó otro latigazo y el despeje de Moyá lo colocó Víctor de cabeza, con precisión y unos reflejos impresionantes, en la red.

Hasta ahí, o mejor dicho hasta el final de la primera parte, duró el bloque. Después las fisuras se hicieron evidentes, y se agrandaron con los goles mallorquines, que hicieron mucho daño a un equipo al que ya le han remontado cuatro veces en cinco encuentros. Nunes sacó los colores a Alexis en un córner y Jonás se lo hizo a todo el equipo en una jugada individual que culminó Arango. Cinco minutos para echar abajo dos goles de ventaja y de paso desmoronar psicológicamente a un equipo que ya no sabe cuántos goles debe meter para ganar un partido.

El 2-2 sacó lo mejor del Mallorca y lo peor del Valladolid. Las líneas duras y correosas del Valladolid se relajaron, se volvieron endebles, y sin la disciplina de siempre cualquier equipo de Primera tiene calidad para hacer daño. Y más el Mallorca de Ibagaza, Güiza y Jonás.

Conforme pasaban los minutos, el Valladolid se deshacía y el Mallorca se iba arriba. Ganaba en presencia atacante ante un conjunto blanquivioleta incapaz de frenar el ataque bermellón, roto por el centro y con muchos agujeros atrás.

Güiza y Víctor Casadesús volvieron a dejar en evidencia a un Alexis que estuvo noventa minutos de más en el campo y remacharon lo que se temía, el triunfo local. Un 3-2 inaudito por la forma en que se produjo y doloroso por las consecuencias que pueda tener en el futuro. Para más escarnio, el Mallorca aprovechó el KO técnico para meter el cuarto y celebrar el triunfo entre olés del público. El mismo público que cuarenta minutos antes silbaba a los suyos camino del vestuario. Cuando el bloque funcionaba.

lunes, 24 de septiembre de 2007

Real Valladolid - Real Madrid (1-1) Jornada 4 07/08

Video resumen:





Si le quieres tener en mayor calidad, aqui te dejo el video para que te le descargues:
Descarga directa - Resumen Real Valladolid - Real Madrid parte 1
Contraseña: rvalladolid

Cronica del partido, fuente: El norte de castilla

Falta el remate

El Valladolid puso contra las cuerdas al líder de la Liga, pero volvió a dejar escapar los puntos con el empate en el tramo final del encuentro

Pues va a ser verdad eso que dicen de los estado de ánimo, el fútbol y demás. Sobre todo cuando dos equipos llegan a un partido con un espíritu tan diferente. Ver a Sergio Ramos pegar un patadón sin rumbo en el primer balón de la segunda parte no tiene nada que ver, por ejemplo, con la forma en que Sisi se revuelve para robar un balón que acaba de perder.

Era obvio que al Real Madrid eso del Zorrilla lleno, el ambiente previo y demás le traía sin cuidado. Venía de un partido de 'Champions' ganado y de una trayectoria inmaculada en la Liga y enfrente le esperaba un simple recién ascendido. Como el Almería. Y eso que los de Emery se lo pusieron difícil en el Bernabéu, pero claro, al final se llevaron tres. Y final de la historia. Así que jugar contra el Real Valladolid, otro 'almería', suena a más de lo mismo.

Solo cabe contraponer un matiz a ese razonamiento. El Real Valladolid no es el Almería. Ni es el Werder Bremen, ni ningún otro. Es el Real Valladolid de los 88 puntos, el del récord, el que no se cansaba de ganar en Segunda y el que ha recobrado la pasión por el fútbol. No sólo se la ha contagiado al público, entregado ayer como nunca en un partido ante el Real Madrid en esta ciudad. Los propios jugadores disfrutan con lo que hacen, se entregan a fondo y tienen ansias de que llegue el próximo partido de Liga para seguir midiéndose con los mejores.

A idéntico escenario, por tanto, comparecieron dos rivales opuestos. El Real Madrid nunca estuvo enganchado. Guti tocó poco el balón y la defensa tuvo despistes importantes, además de un flanco débil, el de Míchel Salgado. Demasiada inactividad para el veterano lateral derecho. El Valladolid le sacó la primera amarilla al cuarto de hora, y su partido se convirtió en un sufrimiento continuo cada vez que el Valladolid llegaba por su banda. Y no lo hacía solo con Sesma y Óscar Sánchez. Sisi también buscaba esa demarcación con éxito. Solo la falta de precisión en los centros de los dos zurdos evitó que el Valladolid creara mayor peligro.

Por momentos el encuentro recordó a la segunda parte contra el Valencia. Dominio del Valladolid, más llegada por las bandas y centros continuos hacia el área, pero nulo remate. A cambio, el tópico -«el que perdona lo acaba pagando», ya saben- parecía querer darle la razón al Real Madrid. Prácticamente no se asomó por el área de Butelle, pero cada vez que lo hizo tembló todo el estadio.

Ráfagas letales

La primera ocasión blanca, tras varios acercamientos peligrosos del Valladolid, llegó en el minuto 17. Robinho cogió un balón de frente al área, aceleró y la puso en el segundo palo, donde llegó Van Nistelrooy para tocar fuera por muy poco. «A estos equipos no les hace falta jugar bien para ganar», había dicho Mendilibar. Y tal cual.

El Real Madrid vive de ráfagas y de un tal Van Nistelrooy, que es capaz de tocar cada balón colgado, cada centro, cada pase, y hacer jugar a todo su equipo, especialmente a Raúl, con el que conecta de maravilla. Eso fue lo que hizo que el Valladolid nunca pudiera relajarse atrás. La presencia del holandés resulta inquietante y amenazadora, y la zaga no pudo nunca librarse de ese peso. Es precisamente lo que le faltó ayer al Valladolid, alguien que pusiera en un brete a la defensa, muy solvente por el centro. Sergio Ramos y Cannavaro se impusieron siempre por alto y apenas dejaron intervenir a Joseba Llorente. Kome volvió a fallar en el último pase, y Jonathan Sesma se va a especializar en elegir siempre la peor opción, algo que ya le pasó a Capdevila en algunos momentos de la temporada pasada.

Un toque más

El Valladolid, a pesar de esa carencia importante, dio mucha guerra y estuvo a punto de ganar el encuentro. Sólo le faltó que Llorente encontrara el toque final. No pudo hacerlo en los infames centros servidos en los saques de esquina, un desperdicio incomprensible. Y tampoco en los centros desde la banda izquierda, menos precisos y más fáciles para la defensa que los que venían desde la derecha. Sisi le puso un balón nada más empezar la segunda parte, pero Casillas se interpuso. A continuación se lo envió Borja, pero también le pasó por delante.

El gol llegó cuando el Valladolid por fin se decidió a rematar, aunque fuera desde lejos. Este equipo parece tan empeñado en buscar los centros desde la banda que cuando un jugador llega a la frontal su primer pensamiento es abrir a un lado. Que se lo digan a Sneijder, ayer suplente. Podría dar clases de lo que hay que hacer en esas situaciones. Hasta que Pedro López, en el minuto 70, decidió probar fortuna. Soltó el zapatazo y el balón voló limpio y perfecto hasta la escuadra del fotogénico Casillas, que compuso una estampa de golazo con su estirada.

Por fin. El golazo, el sueño cumplido, la gran victoria del reencuentro con la Primera División, la demostración de que este equipo sirve para jugar en la mejor Liga del mundo Y el despertar durísimo. Guti y sus manías. Como la meter el pase por donde nadie lo espera. Ni los centrales. Van Nistelrooy, sí. «Toma, Saviola, métela. Y águales la fiesta»

lunes, 17 de septiembre de 2007

Valencia - Real Valladolid (2-1) Jornada 3 07/08

Video resumen:


Si le quieres tener en mayor calidad, aqui te dejo el video para que te le descargues:
Descarga directa - Resumen Valencia - Real Valladolid parte 1
Descarga directa - Resumen Valencia - Real Valladolid parte 2
Contraseña: rvalladolid

Cronica del partido, fuente: El norte de castilla

El Valladolid desquicia al Valencia en una gran segunda parte, pero Silva decide el choque con otro gol de 'churro' en el minuto 89

David Jiménez Silva, que saltó al campo en la segunda mitad, consigue esquivar una entrada del blanquivioleta Álvaro Rubio para hacerse con el balón ante la mirada de Fernando Morientes.

Un campo de 105x60, unas porterías de 7,32x2,44, y al final resulta que todo es cuestión de centímetros. Unos pocos aquí y unos pocos allá son capaces de cambiar el escenario de un partido de forma radical. Con solo dos centímetros más que hubiera juntado las manos Santiago Cañizares se habría ahorrado el escarnio público de verse en televisión 'cantando' a todo trapo. Pero las abrió más de la cuenta y se le cayó el balón a los pies de Kome, que había acudido a presionar sin muchas ganas, casi obligado por la rutina que impone Mendilibar a su equipo. Se acercó por allí a ver qué pasaba y contempló atónito el regalito del portero intocable. Metió la punterita y adentro.

Pero que el partido iba a ser cuestión de centímetros se vio después, conforme pasaban los minutos. Por ejemplo, los que sacaban los delanteros del Valencia a los centrales del Valladolid. Morientes y Arizmendi son dos torres de cuidado, aunque algo desacompasadas. Cuando uno acudía a peinar un balón, al otro se le olvidaba que debía iniciar la maniobra hacia el espacio libre. En lugar de eso se juntaban los dos, o se alejaban tanto que el esférico caía manso a los pies de García Calvo o Rafa.

Eso sí, a balón parado la cosa daba miedo. Joaquín saca entonces lo mejor de su irregular pierna diestra y coloca la pelota donde más dudas crea a la defensa. Morientes, Baraja, Arizmendi y compañía se anticipaban y tocaban el balón. Al Valladolid solo le quedaba estorbar. Y lo hizo, salvo en un cabezazo de Baraja que salió rozando el poste. Otra vez por centímetros.

Empate evitable

Las alineaciones presentaban aspectos curiosos. Quique Sánchez Flores sólo alineó a dos de los diez jugadores que se marcharon con sus selecciones. Y Mendilibar volvió a confiar en el bloque de la temporada pasada, sobre todo con la inclusión de Álvaro Rubio junto a Borja. El gallego perdió un balón en el centro del campo -nada habitual, desde luego- y el esférico acabó en un disparo lejano de Arizmendi. Desde su casa, prácticamente. Flojo, más o menos bien dirigido pero desde luego atajable. Salvo para Butelle, que lo despejó en corto pero unos centímetros demasiado largo. Los que le faltaron para recuperarlo antes de que llegara Morientes. Y el 'Moro' llegó, desde luego. No es Fernando Torres. Y marcó el empate.

Fue la última noticia que se tuvo del Valencia hasta el minuto 89. Desde el gol hasta entonces, el equipo 'ché' padeció un declive espectacular. Se vino abajo en lo físico, en lo moral y en lo táctico. El Valladolid arrancó en la segunda parte con una fuerza tremenda, basado en la velocidad de Sisi y Pedro López por la banda derecha. De la izquierda no hubo noticias. Óscar Sánchez tenía bastante con frenar a Joaquín y Jonathan Sesma fue incapaz de poner en apuros ni una sola vez a Alexis, un central reconvertido a lateral derecho sospechoso.

El equipo de Mendilibar llegó en infinidad de ocasiones, exploró cada trozo de la línea de fondo y centró una y otra vez. Y ahí está el único 'pero'. No remató. Joseba Llorente tiene el tiempo de reacción atascado. En los 100 metros lisos eso significa perder la carrera. Y en Primera División, no rematar. Lo hizo en una ocasión de tijera mientras Albiol le tomaba medidas a mano para hacerle un traje, y Cañizares despejó a córner. Por un pelo. Y luego tuvo otras dos, una de cabeza que se marchó fuera y un tiro cruzado de los que la temporada pasada entraban como cohetes hacia la red. Ayer no. El balón se fue por más de un metro ante el alivio del Valencia.

El Valladolid dominaba y el equipo de casa recibía abucheos, pitos y broncas del público. Incluso se aplaudían irónicamente los pelotazos sin rumbo de Cañizares. Pero no se había rematado, y enfrente estaba el Valencia. O lo que es lo mismo, Silva y diez más. El jugador canario, amigo de Mendilibar, Llorente y Cifu, lo fastidió todo en la jugada más tonta. García Calvo y Rafa saltaron con Morientes en un balón colgado. Por un centímetro el esférico cogió la trayectoria que no debía, hacia el flanco izquierdo. Le cayó a Silva, que pegó a la pelota con violencia pero sin dirección. Iba a la grada. Pero a Pedro López le sobran dos centímetros de espalda. Los que tocaron el tiro de fogueo de Silva y lo convirtieron en un disparo letal.

lunes, 3 de septiembre de 2007

Real Valladolid - Deportivo de la Coruña (2-2) Jornada 2 07/08

Video resumen:

2º Jornada - Real Valladolid - Deportivo de la Coruña (2-2)


Si le quieres tener en mayor calidad, aqui te dejo el video para que te le descargues:
Descarga directa - Resumen Real Valladolid - Deportivo de la Coruña
Contraseña: rvalladolid

Cronica del partido, fuente: El norte de castilla

Al coraje le falta remate

El Real Valladolid deja escapar al Deportivo en un partido que dominó en muchos momentos y en el que puso más fútbol y ganas que su rival

El Real Valladolid ya tiene un par de cosas claras en este campeonato de Primera. Que si sigue jugando igual que la temporada pasada es muy difícil ganarle, y que si dejas tirar dos veces al rival te puede costar dos goles. Incluso si el rival es el Deportivo mediocre y simplón de ayer. El churro de Riki dejó al Valladolid con un regusto agrio pese a haber hecho un buen partido.

La presentación del equipo ante el público respondió punto por punto a lo que se preveía. El guión está escrito desde la temporada pasada. Presión asfixiante, coordinación en los movimientos defensivos y velocidad a la hora de atacar. Con esas armas se subió con 88 puntos, y con esas armas se han sumado cuatro puntos en dos partidos en Primera. Suficiente como para que el equipo tenga fe en su forma de juego, sin importarle cómo esté el marcador en cada momento.

En contra estaba ayer un Deportivo que todavía no sabe a lo que juega. Esa ha sido la diferencia entre el equipo de La Coruña y los dos recién ascendidos a los que se ha enfrentado. Almería y Valladolid son dos equipos hechos, con mecanismos de juego adquiridos tras 42 jornadas en pugna por el ascenso. El Deportivo ha sido dos equipos en solo dos jornadas. El primer día formó con un once en el que Rodri ocupaba el lateral derecho y Manuel Pablo, un diestro, el izquierdo, y con Adrián López en punta. Ayer cambió seis caras de un plumazo. Rodri, titular el domingo pasado, se fue cedido al Poli Ejido 24 horas después. Barragán, un semifutbolista y semipúgil, pasó de ser suplente a titular en la banda derecha, igual que Juan Rodríguez en el centro del campo, o Verdú en la media punta. Síntomas de que el entrenador no reconoce el once que le debe sacar de apuros.

Lotina, largamente deseado por Carlos Suárez para el banquillo blanquivioleta, se quitó ayer méritos para ocuparlo alguna vez. Contrapuso al sistema del Valladolid un fútbol simple, directo y ramplón. Taborda en punta y pelotazos para el gigantón. El Valladolid contrarrestó la inferioridad aérea ante el uruguayo -otro semipúgil, pero este con predilección por los periodistas- con inteligencia. García Calvo, Rafa y los laterales se movían coordinadamente para buscar el rechace. Taborda la peinaba sin oposición, pero el balón siempre acababa en las botas de los defensores. Ni los deportivistas sabían colocarse mejor para buscar el toque de Taborda, ni el uruguayo sabe hacer otra cosa que saltar a cabecear todo lo que se mueva.

Fútbol sin remate

El fútbol que hubo, y eso incluye ganas de llevarse el triunfo, velocidad, ritmo y coraje, lo puso el Valladolid siempre. Lo que ocurre es que a este Valladolid le ciega su autoestima. Los jugadores están tan crecidos, se ven tan fuertes, que muchas veces se aceleran en exceso y escogen mal. Le ocurrió varias veces a Borja al salir en contragolpes claros y fallar ese último toque. En una, disparó desde el centro del campo cuando podía profundizar y abrir a un compañero. En otra, se le marchó el pase demasiado flojo. También le pasó a Vivar Dorado, y a Kome, que se aturulló en una jugada en la que tenía espacio para tirar o centrar y al final se le escapó un 'ni que sí, ni que no' que acabó en las nubes.

Esta velocidad excesiva que padece el Valladolid se da sobre todo en ataque, y es la que evitó ayer que se pusiera por delante mucho antes. Tuvo ocasiones para ello durante todo el primer tiempo, pero al final tuvo que ser García Calvo el que acertara a cabecear en plancha un saque de esquina de Kome. Era el minuto 45. El carácter del equipo quedó reflejado en la jugada posterior. Con el 1-0 recién marcado, saca el Deportivo de centro y Joseba Llorente sale disparado a presionar a los centrales. Llegó justo cuando Rubinos Pérez pitaba el final del primer tiempo.

El triunfo se escapó, por tanto, en esa falta de remate en el contragolpe, pero también en dos errores defensivos aislados. Si en Segunda hay poco espacio para el error, en Primera un fallo atrás se paga caro. La defensa se quedó encerrada en el área mientras Manuel Pablo ponía un centro y Taborda, el gigantón que solo salta, hizo exactamente eso, tocarla de cabeza y marcar.

El Real Valladolid tiró de carácter, se sobrepuso y se volvió a adelantar con un gol de Sisi a centro de Llorente. Pero de nuevo apareció el error defensivo, en esta ocasión un solo metrito al borde del área para que Riki armara la pierna. Tiró, pegó en un jugador blanquivioleta y entró de churro. Un empate y algunas cosillas más para aprender de este reestreno en Primera.

sábado, 1 de septiembre de 2007

Espanyol - Real Valladolid (0-1) Jornada 1 07/08

Video resumen:

1º Jornada - Espanyol - Real Valladolid (0-1)



Si le quieres tener en mayor calidad, aqui te dejo el video para que te le descargues:
Descarga directa - Resumen Espanyol - Real Valladolid
Contraseña: rvalladolid

Cronica del partido, fuente: El norte de castilla

Un estreno convincente

El Real Valladolid doblega al Espanyol con las mismas armas que le llevaron a ser el mejor equipo de Segunda, presión y valentía

El Real Valladolid de Mendilibar continúa siendo el Real Valladolid de Mendilibar. Ni un átomo menos de energía derrochado, ni una gota de sudor dentro del cuerpo. Vacíos. Así salieron los jugadores blanquivioletas del césped de Montjuic. Eso sí, con los tres puntos, lo mismo a lo que acostumbraban en Segunda División la temporada pasada.

Quienes tuvieran dudas sobre el rendimiento que podían ofrecer Llorente, Kome, Sisi o Borja en Primera División ya deben tenerlas despejadas a estas alturas. Sin euforias, sin caer en un optimismo exacerbado, lo cierto es que cuando este equipo juega con la concentración adecuada resulta muy complicado de vencer. Todavía se podría recurrir al tópico de las bajas, por aquello de las ausencias de De la Peña y Tamudo, pero cabe recordar que el Valladolid tampoco tenía a Baraja, Iñaki Bea, Capdevila y, sobre todo, Víctor, puntales del ascenso de la temporada pasada.

El Real Valladolid fue, simplemente, mucho mejor que el Espanyol. Más equipo, más 'bloque', que le gusta decir a Mendilibar. Y con dos aspectos diferenciados que cabe destacar. Por un lado, el de los veteranos. García Calvo, Vivar Dorado y Alberto Marcos hicieron un encuentro casi perfecto. Lo del central fue de manual. Supo jugar con una amarilla ganada justamente y aburrió a Luis García. Vivar Dorado llevó el peso junto a Borja, y Alberto Marcos frenó en seco a Valdo y a Coro. El primero lució poco, y el segundo acabó sustituido entre abucheos.

Por otro lado estaban los recién llegados a Primera. Rafa, pese a su debut de hace unos años, ya ni se acordaba de cómo era la categoría, pero recuperó la memoria enseguida. Junto a García Calvo formó un tándem impenetrable, especialmente en el juego aéreo. Borja, que tuvo que bajar un peldaño hacia Segunda para encontrar continuidad, borró del campo a 'Lola' Smiljanic y a todo el que pasaba por su lado. Ayudó a los laterales, a los delanteros, a la defensa y a todo el equipo. Y Llorente, que solo tuvo una veintena de partidos en cuatro años para intentar hacer goles, marcó en la primera jornada.

Lo más bonito del triunfo, sobre todo por aquello de ser el del debut, está sin embargo en la forma. Y lo representó mejor que nadie Dani Kome. El de verdad, el que hacía diabluras en el Ciudad de Murcia. El camerunés es un tipo introvertido, al que le cuesta entrar en un grupo. Y el bloque del Valladolid ya estaba hecho cuando él llegó la temporada pasada. Manchev estaba tan distante como él, pero el búlgaro al menos tiraba del 'egoísmo' de jugar para sí mismo, para labrarse el futuro. Kome no. Él necesitaba ser parte del grupo para ser un jugador importante. Y ese cambio se ha producido. Poco a poco, con naturalidad y aprovechando el trabajo desde el inicio de la pretemporada, el camerunés ha entrado. Y ahora ya es el que se esperaba. Volvió loca a la zaga españolista, sobre todo en una segunda parte en la que añadió calidad al trabajo que demostró en la primera mitad. Incluso ha aprendido a presionar y a trabajar en defensa, y eso le sirvió para sacarse de la manga el gol del triunfo. Perseveró en la presión, le birló la carrera al defensor, llegó a la línea de fondo y se la puso a Llorente para que la empujara. Y Joseba estaba allí, claro.

Gol definitivo

Nunca un gol fue tan definitivo. Y no porque un equipo empezara a jugar mejor y otro peor. No fue solo eso. Un equipo se agigantó anímicamente, se sintió invencible, recordó sus prestaciones de la temporada pasada y gobernó el encuentro a su antojo, con la sola rémora de no machacar al rival en una de las numerosas ocasiones que tuvo. Y el otro, en este caso el Espanyol, subcampeón de la UEFA, se derrumbó. Recordó el fracaso de la jornada inaugural del campeonato anterior, cuando perdió ante el recién ascendido Nástic, y se embarulló. Tanto lío se hizo que fue incapaz de llegar con claridad a la portería rival en toda la segunda parte. Solo lo hizo a balón parado, y Butelle estuvo acertado.

El Valladolid, a cambio, contragolpeaba una ya otra vez. Salía con velocidad y con una decisión asombrosa para un equipo recién ascendido. Nada de marcar un gol y echarse atrás muerto de miedo. Si se marca, hay que ir a por el segundo. Mendilibar ha demostrado ya en su periplo blanquivioleta que se puede jugar al contragolpe sin ser un cobarde, presionando arriba y saliendo desde la línea de medios cuando se roba el balón. Y el equipo lo hizo a la perfección.

La recompensa fue un gran triunfo. El tercero de un recién ascendido en esta primera jornada. Demostración clara de que la superioridad mostrada por Real Valladolid, Almería y Real Murcia durante la temporada pasada no fue casual. Y hay que tener en cuenta que los tres equipos siguen exactamente igual pero un poco más reforzados si cabe. De ahí los resultados. Y de ahí que el Real Valladolid mantenga la racha impecable que inició la temporada pasada tan solo una categoría más abajo.

sábado, 25 de agosto de 2007

Videos Temporada 07/08 (Primera division)

Os dejo los videos de la presentacion de las camisetas para la temporada 07/08 y un video que he hecho con motivo del comienzo de la liga.

Video presentacion, temporada 07/08



Si le quieres tener en mayor calidad, aqui te dejo el video para que te le descargues:
Descarga directa - Video presentacion, Parte 1
Descarga directa - Video presentacion, Parte 2
Contraseña: rvalladolid

Video presentacion camisetas, temporada 07/08

Video Espacial Ascenso a Primera Division - Temporada 06/07

Os dejo el video que cree en su día, en conmemoración al ascenso del Real Valladolid.

Video conmemorativo del ascenso del Real Valladolid Temporada 06/07



Si le quieres tener en mayor calidad, aqui te dejo el video para que te le descargues:
Descarga directa - Video Conmemorativo del ascenso del Real Valladolid Temporada 06/07
Contraseña: pucela